Puede interpretarse por desarrollo sustentable (DS) una forma de progreso inclusiva de la sociedad. “Progreso para Todos” fue el lema de la reciente Cumbre de las Am茅ricas. Es decir, asumo que el DS incluye la mejora en la calidad de vida, mejores indicadores de felicidad, mayor capacidad de satisfacer necesidades, mejores niveles de educaci贸n y salud, y m谩s oportunidades para los que las deseen, aspecto que requiere mayor capacidad para entender el mundo, su din谩mica, sus oportunidades y sus desaf铆os.

Es sustentable porque estimo que el tiempo no degrada este proceso, lo mejora y lo proyecta con m谩s amplitud. Podr铆a asumir que el DS significa un bienestar creciente, m谩s amplio y sin fronteras para la humanidad en su conjunto y para cada uno de sus integrantes. Por otra parte, entiendo que el DS puede significar cosas diferentes de acuerdo con las culturas, el estadio de una sociedad o el paradigma predominante en ella.

En este contexto, creo que hemos desarrollado un concepto de bienestar, y por lo tanto de DS, con est谩ndares derivados de la sociedad industrial, con un patr贸n de consumo y h谩bitos determinados, con la propiedad de bienes como centro de la satisfacci贸n. Cada ser humano demanda una casa, una heladera, un auto que utiliza combustibles f贸siles, prefiere comer prote铆nas o utilizar aceites en lugar de cereales u hortalizas. A este ritmo, si sigue incorpor谩ndose una parte importante de la poblaci贸n mundial a estos est谩ndares de consumo, necesitar铆amos muchos planetas para satisfacer estas demandas. No alcanzar铆an las tierras disponibles para producir m谩s alimentos, ni los minerales, ni el petr贸leo, ni otras fuentes de energ铆a. S贸lo un ejemplo: un consumidor estadounidense consume dos veces m谩s energ铆a que un europeo medio y cuatro veces m谩s que un latinoamericano medio. El debate del DS debe incluir una profunda reflexi贸n sobre estos puntos, ya que no hay modo de que se puedan resolver los problemas que ocasionar铆a este aumento en el consumo de bienes.

Sin embargo, el tr谩nsito de la sociedad industrial a una sociedad del conocimiento trae buenas noticias en varios de estos aspectos. En principio, estamos caminando rumbo a una sociedad donde la tendencia es que los bienes se compartan, donde la satisfacci贸n pasa menos por utilizar objetos materiales y m谩s por las experiencias, por el consumo de servicios antes que de productos. Es decir, una sociedad que se moviliza m谩s por el control de flujos que por la propiedad de stocks.

Tener una PC e Internet ya aparecen como una necesidad m谩s importante que la de tener un auto en ciertas geograf铆as y segmentos de la sociedad. De profundizarse esta tendencia, observable en las sociedades m谩s avanzadas, probablemente, estaremos frente a un cambio en los h谩bitos de consumo.

En los temas vinculados con los agronegocios, seremos testigos de un cambio fascinante, ya que cada vez m谩s las plantas se utilizan como biorreactores, y no s贸lo producen alimentos (prote铆nas, hidratos de carbono o fibras), sino variadas formas de energ铆a, enzimas industriales, pl谩sticos o medicinas.

En consecuencia, estamos frente a peque帽as “plantas industriales” o una “industria verde” que utiliza energ铆as limpias y renovables, como la solar, donde las hojas son una especie de eficientes “paneles”. Estas “f谩bricas” tienen dise帽os originales que vienen en un chip, que es la semilla, y que determina las caracter铆sticas de ellas; en lugar de tener chimeneas y emitir gases, consumen el di贸xido de carbono de la atm贸sfera.

Creo que estamos cada d铆a m谩s cerca de tener una nueva generaci贸n de industrias que reemplacen paulatinamente a las heredadas de la Revoluci贸n Industrial; ser谩, de alguna manera, la “industrializaci贸n de lo rural”, con nuevos productos m谩s abundantes, m谩s baratos, de mayor calidad y con mucho menos impacto sobre el medio ambiente.

En este nuevo paradigma, los desaf铆os del DS ya no pasan s贸lo por los impactos sobre el medio ambiente o lo social, entendidos 茅stos como los comprendidos en los “objetivos del milenio”, sino por la gobernanza de estas transformaciones. 驴C贸mo se tomar谩n las decisiones, en un mundo m谩s integrado e interdependiente, para que este proceso sea inclusivo? 驴Qui茅n o qui茅nes tendr谩n la capacidad y responsabilidad de facilitar estos procesos?

Sin dudas, estas tendencias ponen en el centro de la escena al Estado y su capacidad de adaptarse a este nuevo paradigma. De su calidad e inteligencia depender谩 que este proceso produzca bienestar amplio y sin fronteras.

Diversos jefes de Estado de Am茅rica en la reciente Cumbre colocaron claramente este tema en el centro del debate; se necesita gobernabilidad, basada en consensos, institucionalidad, previsibilidad y un marco seguro. Hablaron tambi茅n del pragmatismo en las acciones de gobierno y de un Estado que se adapte a los cambios; dijeron que consideran un “buen gobierno” aquel que sea eficiente (personalmente, creo que hay diferentes formas de eficiencia), eficaz, transparente y que rinda cuentas a la sociedad.

La responsabilidad de esta transformaci贸n en el Estado trasciende a los gobiernos o la clase pol铆tica e incluye a la sociedad civil en su conjunto, y por supuesto a los empresarios, que ser谩n los responsables de asumir riesgos, capacidad de inversi贸n y creatividad frente a los desaf铆os de este nuevo per铆odo. El proceso debe generar bienes p煤blicos y construir capital social. Los casos de asociaciones p煤blico-privadas pueden ser una buena plataforma para llevar adelante estas acciones.

Mientras tanto, la agenda social nos golpea la puerta todos los d铆as: la pobreza estructural, la informalidad econ贸mica con consecuencias sobre el sistema jubilatorio, la desigualdad y violencia sumadas al delito organizado, la diferencia de ingresos entre pobres y ricos, los j贸venes que no estudian ni trabajan, el problema del acceso a la vivienda, la necesidad de una educaci贸n de calidad, c贸mo crear empleo y sobre todo empleabilidad. La agenda ambiental necesita acciones conjuntas globales y locales que encuentren soluciones al cambio clim谩tico, la deforestaci贸n, el problema del acceso al agua y el manejo del mar.

El tratamiento de estos puntos debe acelerarse y profundizarse. Hay soluciones disponibles, y por eso el desarrollo sustentable deber铆a trascender la discusi贸n 茅tica y deber铆a colocarse dentro de la agenda de poder.

La agenda del desarrollo sustentable debe incluir, entre otras cosas, a los problemas urgentes de la agenda social y ambiental, la revisi贸n de los h谩bitos de consumo, la calidad del Estado, el desarrollo de nuevas formas de gobierno global y la transformaci贸n del paradigma productivo con la aparici贸n de “las industrias verdes”.

 

 

Fuente: La Naci贸n

Por Gustavo Grobocopatel